EL LEPIDO TIMON NEVADENSIS-TIERRAS DE MI ANDALUCIA-

-Una joya del Cuaternario y la ultima glaciación- (autor foto: Juan Antonio Dengra)

Esta magnifica fotografía, realizada por un enamorado de la tierra/arcilla y las plantas y animales que la habitan desde tiempos inmemoriales, ha sido la inspiradora de esta entrada. Como siempre digo; me encantan los animales que habitan el planeta, pero pongo más atención hacia los que pueblan mi tierra, mi arcilla. También, como siempre, les advierto que no quiero hablarles de estos bellísimos y amables lacértidos, conocidos bajo el nombre de Lagarto Ocelado, y en el caso del de la foto, en su variedad Nevadensis o lagarto Bético. Eso lo dejo para los expertos y entendidos. Yo de lo que quiero tratar hoy con ustedes, es de las tierras arcillosas que existen desde hace millones de años, al norte de Granada; formadas por las Hoyas de Guadix y Baza y El Altiplano de Huéscar, conocidas hoy, mundialmente, como GEOPARQUE DE GRANADA. Gracias por seguir mi lectura.

Los que ya me conocen saben de las muchas entradas de este blog, dedicadas a estas tierras ,aparentemente baldías o estériles, denominadas como Badland, y que yo prefiero denominarlas como Salvajes. Son tierras especialmente bellas, misteriosas y creadoras de vida. Tierras únicas. No es casualidad que, la UNESCO hace unos años, le haya concedido este estatus de Geoparque.

-Tierras salvajes (Badland)-Hoya de Baza, cercana al Altiplano, y al fondo: La Sagra-

No puedo dejar de pensar en la gran oportunidad que se nos presenta a todos los que habitan estas bellísimas tierras, a todos los que han nacido en ellas y tienen la suerte de vivir actualmente dentro de este Geoparque, a todos los que de forma intermitente tenemos la oportunidad de visitarlas por vacaciones, a todos los que tienen responsabilidades publicas, a todas las instituciones; sean de carácter local, provincial, autonómico o nacional… ¡a todos!…tenemos la gran oportunidad de defender cada grano de tierra, cada planta, cada animal. Disponemos de una ocasión única para preservar y engrandecer este paraíso terrenal, regalado por la Naturaleza: Estamos obligados, moralmente, a no utilizarlo con animo de lucro y si a contemplarlo de la misma forma que lo hacían nuestros ancestros Neandertales o Sapiens… ¡a eso estamos obligados! No tengo dudas de que, si somos capaces de mimar nuestro Geoparque: seremos mimados y mirados también por él y por todos los micro universos que atesora.

Es responsabilidad de cada individuo, ética y moralmente, dejar a las generaciones futuras un planeta limpio y saludable, con independencia del cumplimiento de las leyes y obligaciones impuestas socialmente. Debemos destinar menos recursos, por parte de los gobiernos, a las investigaciones sobre la búsqueda de planetas parecidos a nuestro viejo mundo que, en un futuro, aún bastante alejado, nos pudiesen servir de casa, común. Busquemos mejorar el tratamiento que damos a nuestro planeta y a sus habitantes, plantas y animales. Busquemos alternativas dentro de la tierra dejándonos de fantasías futuristas: perseguir encontrar otros mundos es sencillamente una quimera.

Como decía al principio: es una oportunidad única de ponernos a trabajar en la hermosa tarea de salvar nuestro viejo mundo…aún estamos a tiempo, pero hemos de poner voluntad y también amor desinteresado, algo que estamos descuidando.

Termino como empecé, refiriéndome al precioso lacértido que ha dado origen a mi entrada, utilizando el final de un bellísimo poema escrito por nuestro genial Federico Garcia Lorca…

-Nuestra tierra/arcilla nació de las profundidades de un mar interior, hace millones de años-

«»-El Lagarto está llorando-…

¡Miradlos qué viejos son!

¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay, cómo lloran y lloran!

¡Ay, ay, cómo están llorando!»»

FOTOS: 1-Juan Antonio Dengra, Monitor de Educación Medio Ambiental y guía de naturaleza-Castilleja de los Ríos(Granada) //2-autor desconocido , tomada de Facebook//3-Pilar Vallecillos-Guadix (Granada) foto de su muro de Facebook.

CONEXIONES: Wikipedia// Facebook// Federico Garcia Lorca -poema El Lagarto está llorando.

ARMONÍA, EQUILIBRIO Y PERFECCIÓN-EL AVE ROSA FLAMÍGERO-

-La perfecta silueta…un ave con estilo-¡volando de forma estática!-

Queridos amigos y lectores de este bloguero amante de la naturaleza y consecuentemente del arte genuino: ¡hola de nuevo!

Hoy deseo realizar una entrada, fruto de las ideas creadas con la bellísima fotografía de un mago de este arte; mi buen amigo Andrés Ureña. Me propongo intentar materializar los pensamientos que tan magistral obra han generado en mi mente, y hacerlos llegar a ustedes. Mi intención no va dirigida a hablarles de esta hermosa variedad de aves; los denominados Phoenicopterus, pues no soy biólogo ni estudioso de la ornitología pero si amante del arte, sea cual sea su forma de manifestación. Mi intención va dirigida, únicamente, a hurgar en mi corazón y ser capaz de estrujar mis neuronas, para poder gozar de una minúscula parte de nuestro extraordinario planeta Tierra, cada día más vilipendiado y castigado, insólitamente, en nuestro propio perjuicio.

La primera palabra que acude a mi pensamiento es, como no podía ser de otra manera -poesía-. Poesía del equilibrio la llamaría yo. Esta flamígera ave, en la foto, da la sensación de que pretende iniciar un artístico y elegante balé, rodeada de su cohorte igualmente bella. No me cansaré de repetir en todas mis entradas qué, si los humanos queremos avanzar en el conocimiento, en cualquier materia; disponemos de una escuela gratuita y perfecta para conseguirlo y encontrar lo genuino, lo primigenio del arte; solamente hay que mirar la belleza contenida en este viejo planeta que, nunca dejará de sorprendernos/asombrarnos. Disponemos de una extensa e inagotable fuente de inspiración.

Nuestro mago de la fotografía ha sido capaz de sintetizar con la imagen captada por su ingenio y el objetivo de su cámara, los atributos y adjetivos que dan titulo a mi entrada. Aprendamos de esta maravilla de la evolución. Aprendamos de sus armónicas formaciones, de su elegancia y tonalidades tanto en vuelo como en tierra. Aprendamos también de la forma tan eficiente que poseen para buscar el alimento, conseguido filtrando mediante su característico pico, los nutrientes necesarios, que curiosamente dan nombre y color a su plumaje. Busquemos la armonía y el equilibrio necesarios para conducirnos por este basto mundo, y tendremos la satisfacción de saborear las placenteras sensaciones que aguardan para ser descubiertas.

Es urgente que, prestemos más atención a nuestra tierra, a nuestro entorno más cercano. No necesitamos ir al otro lado del mundo para ver lugares, animales o plantas para sorprendernos con su rareza y belleza. También y no menos importante, es tomar la decisión, con intención verdadera, de cambiar nuestra forma de mirar nuestro entorno, cargado como digo de sorpresas…, más que mirar nosotros, ser mirados por los demás seres de este planeta único, sean animados o inanimados.

Seamos capaces de ver con el corazón: tal como nos muestra el autor de esta bellísima foto.

Foto: autor don Andrés Ureña (EL EQUILIBRISTA CEI Al-Zawiya)

Conexiones: Facebook//Google// Fuente Piedra (Málaga)//Andrés Ureña, Granada.

LA CITA PREVIA Y EL CHIP PRODIGIOSO-daños colaterales-

¿Se avecina una noche oscura para el ser humano?…¿ qué futuro nos aguarda?

Tengo dudas sobre el futuro que nos aguarda a los humanos; ¿se avecina una noche oscura para la humanidad?, ¿habrá comenzado el apocalipsis?… Desde hace unos días y como consecuencia de unos asuntos que ocupan parte de mi tiempo, me asaltan unos pensamientos que, como intensos y negros nubarrones intranquilizan mi mente alterando mi estado anímico.

De entrada pido disculpas al paciente lector por hacerle participe de mi estado de animo al compartir mis reflexiones, posiblemente debidas a mi edad y por que no decirlo: también a mi mente algo fantástica; pero entiendo que de esta forma, aligero mi carga emocional; gracias.

De un tiempo a esta parte el mundo, en general, se encuentra un poco «alterado», como si se estuviese gestando un gran cambio. Y no me refiero a las guerras que siguen sucediéndose desde que el mundo es mundo y seguirán durante bastantes años más. Quiero centrar mi atención en otros cambios más sutiles y posiblemente mucho más perniciosos que una confrontación bélica.

Por tomar un punto de partida.-Comencemos con el «coronavirus» que, aún después de dos años, continuamos sin tener claro su origen…, más que una terrible plaga vírica se ha transformado en un efectivo método de control de la sociedad, y que cada cual saque sus propias conclusiones.

Coronavirus, Covid-19

Una de sus herramientas más significativas es sin duda la terrible «mascarilla» o mejor la llamaremos «bozal», puesto que oculta nuestra identidad, alterando nuestra comunicación. Es penoso el tener que reconocer que, una pequeña prenda destinada a la defensa de las vías respiratorias y una herramienta de uso importante para nuestra salud, sea de obligado cumplimento y uso y no precisamente por su utilidad, que lo es, sino por la poca atención que por muchas personas dedicamos a nuestra higiene y a las mas elementales regla del cuidado y observancia higiénica y medica, respecto de las distancias y espacios que cada persona debe mantener con sus vecinos. Hemos retrocedido a la época medieval, en donde las ciudades eran azotadas de cuando en cuando por terribles plagas. Con el tiempo parece ser que, hemos olvidado las más elementales reglas de urbanidad, dejando el respeto por los demás a un lado. Bajando la guardia hacia esos seres microscópicos llamados virus.

-mascarilla FFP2 NR-

La cuestión es que en cierta forma y manera nos estamos dejando dirigir por los protocolos y disposiciones que en cada momento establece la autoridad competente; pongamos p. e. una situación tan sencilla como es el asistir a un restaurante: durante la petición y aguardo de una mesa, mantenemos la mascarilla hasta el instante en que nos sentamos…, y a partir de ese momento y como por arte de magia, desaparece , eso creemos, el peligro de contraer el virus y no pasa mucho tiempo hasta que ,también por una extraña magia, bajamos la guardia y olvidamos por momentos la pandemia.

Esta sociedad está derivando hacia un peligro aún mayor que los virus. Me pregunto si, ¿nos estaremos volviendo tan cómodos que, hasta puede llegar el día en el que prefiramos dejar de hacer el esfuerzo de decidir por nosotros mismos ?, posiblemente no suceda así de pronto, y antes se den algunos pasos…, y es ahora cuando dejo correr mi imaginación y doy paso al «CHIP prodigioso» objeto del titulo de esta entrada.

-La información actual ha dejado de ser del futuro-

Permitan que, antes de continuar, les comente los -asuntos que ocupaban mi tiempo-, citados al comienzo.-

Como consecuencia del virus y su pertinaz permanencia, las diferentes administraciones han puesto en practica lo que ha dado en llamarse «la cita previa». Una vuelta más de tuerca hacia el ciudadano corriente que, trata de resolver sus problemas y gestiones diversas. En cierta manera es acertado el uso de estas medidas al objeto de agilizar los tramites; siendo muy comprensible el uso de una ventanilla única que, canalice las necesidades ciudadanas y evite la masificación de personas y su asistencia a los diferentes centros de gestión; tratando de hacer de filtro y clarificar realmente las verdaderas necesidades de cada individuo. Me sorprende comprobar por la practica, como cada vez es más difícil conseguir terminar de forma satisfactoria una gestión iniciada con motivo de cubrir necesidades personales. Estas citas previas se conseguían finalmente tras prolongadas actuaciones; pero últimamente y con motivo de esta nueva criba de citas concentradas en una única ventanilla informática; han dado otra vuelta más a esa «tuerca» a la que esta sociedad se enfrenta en la actualidad. Es tal el desorden creado que, pone muy difícil para el individuo el conseguir finalizar con éxito sus objetivos o proyectos…; visto y analizado lo anterior he dado en pensar que, es posible que, en un muy cercano futuro se acuerde instalar en el cerebro de cada persona un pequeñísimo «chip» que cubra las necesidades de información para el individuo de forma certera y automática…, y esta fantasía que se me ha ocurrido es casi probable que ya esté en preparación y avanzado estado de ser real …; claro que la instalación del «chip prodigioso» lleva aparejado el peligro de acarrear daños colaterales difíciles de imaginar, pero…, tiempo al tiempo.

-¿Hacia donde caminamos?…-

Fotos: 1-3 del autor. // 2-4-5 de autor desconocido REDES.

EL ENEOLITICO- Historias en el Pais de Ac.

-Batalla entre las terroríficas nubes, con bocas amenazantes, y la plateada y luminosa diosa de la noche: luminaria; calmándolas-

Desde que el homo sapiens comenzara a poblar la tierra; desde que descubriese que la vida se escapaba de sus pulmones a través de la nariz …, el ser humano ha sentido la necesidad de preparar a sus seres queridos o importantes para ese viaje hacia el cual partían: adornando sus cuerpos, y acompañándolos de sus objetos más preciados y personales, antes de proceder a su enterramiento. Eran conscientes de la existencia de unos seres superiores que habitaban en las luminarias del cielo, que jugaban con los humanos, y a los que había que contentar y nunca enfadar, bajo el riesgo de sufrir graves consecuencias; por lo que trataban de enviar a sus muertos de la mejor manera posible, para presentarlos a sus miradas y así ser bien recibidos.

-el enterramiento muestra el respeto y atención que, desde siempre el ser humano ha sentido por la muerte y lo transcendente-

Queridos amigos lectores: no piensen por mi introducción que, quiero hablarles de Paleontología, antropología y arqueología, o de la prehistoria del homo sapiens; tampoco lo quiero hacer desde el punto de vista científico, sobre las materias que tocan dichas ciencias…, lo que yo quiero intentar hoy con mi entrada, es continuar con mis historias inventadas sobre los sapiens de estas tierras arcillosas de la Accitania; y de paso dar forma a mis pensamientos sobre lo transcendente de la muerte y el respeto que, desde siempre hemos sentido por el mas allá, por la otra orilla, por lo sagrado. Espero conseguir mi doble objetivo y pido sean indulgentes, por lo que me consideraré feliz si por unos minutos consigo hacerles pasar un rato agradable.

-lugar de enterramiento colectivo; evidencia ancestral de lo sagrado-

Un sapiens perteneciente a la tribu de AC, contemplaba aquella noche después de la tormenta, como sus cantos y rogativas habían surtido efecto. Había solicitado a la diosa luminaria (la que sustituía al dios luminario cuando desaparecía cada día, tragado por la oscuridad de la noche) que, finalizase la tremenda batalla iniciada de forma estrepitosa, acompañada de terroríficos ruidos, resplandores y letales flechas de fuego. Admiraba en silencio y con respeto a la diosa que, resplandeciente, permanencia en medio de las nubes amenazantes, calmándolas y apaciguándolas con su presencia. Caticón que así se llamaba nuestro druida, era descendiente de la tribu de los Jarretas, nieto de Fijón. Habían pasado tres generaciones desde que llegaron por primera vez a estas tierras del Pais de Ac, procedentes de las tierras planas, junto a otros compañeros de su tribu, desde el oeste, para buscar en donde nacía Luminario, todos los días.

La tribu de los aquitanos estaba ubicada junto a uno de los múltiples arroyos que bajaban de la Montaña Blanca. Pertenecía a las ultimas comunidades de cazadores/recolectores asentada, al parecer , de forma definitiva y sedentaria en estas tierras; dada la fertilidad del suelo y la abundante caza. Pronto, muy pronto, cambiarían sus útiles para la labranza y la caza. Estaban dejando la piedra tallada y utilizando los minerales que encontraban en los yacimientos del suelo.

-finalizando el mesolítico, en busca del bronce-

Caticón fue avisado de que se estaba preparando una cacería en grupo, para aprovechar la humedad del suelo, ya que los perros detectaban mejor las piezas, y también las bestias del campo andaban con dificultad, por el barro producido en la pasada tormenta. En esta ocasión irían en busca de los cerdos salvajes (jabalíes), vistos días antes de la tormenta , muy cercanos a los sembrados, marcados con muchas muestras y pisadas. Caticón en su condición de brujo de la tribu tenia obligación de impartir instrucciones, asignar el puesto a ocupar por cada uno preparar mentalmente a los participantes, recomendar las pinturas y ungüentos con los que embadurnar sus cuerpos, las armas a elegir, y en general: mentalizar al grupo para actuar todos a una y cada cual en el sitio asignado. Pintaron sus cuerpos con mezclas elegidas por el chaman, compuestas principalmente de arcillas, rojas y negras; efectuaron la danza de la caza y sin más se adentraron en el monte cercano en busca de los jabalíes. . Procurando no soltar a los perros, hasta el último momento, para no poner en alerta a las piezas, antes de tiempo…       

-torico de la Accitania- toten del chaman

El brujo conocía perfectamente el comportamiento de las piezas a cazar ese día. Sabía que, el jabalí, normalmente, anda y come de noche y al llegar el alba, se encama y sestea durante horas. También tenía la certeza de que si no es molestado en su encame; es reacio y tarda en salir a pelear o a huir, según el peso y edad del bicho. Igualmente había situado a la mitad de los cazadores, apostados en la cima del monte a batir, para el caso de producirse la huida. Con tales preparativos la caza dio muy buenos resultados… y en poco tiempo ya contaban con varias piezas de gran tamaño, pero la suerte les fue adversa…, cuando preparaban un tercer lance en un terreno alejado y menos conocido; bien por el olor a sangre de las piezas muertas, bien por la mala fortuna: uno de los pocos y temidos «grandes dientes» ( dientes de sable), ya casi extinguidos apareció en la escena y aunque fue abatido, dejó en tierra a dos componentes del grupo y a varios perros.    

-fiera del neolítico letal para el sapiens-

La tristeza se apoderó de toda la tribu y lo que debería de haber sido un motivo de celebración, se transformó en duelo y gran pesar. Pasaron los días de duelo y preparación de los fallecidos para su último viaje, acompañados de todo el poblado…, marcharon hacia el oeste, donde a una jornada de camino, se encontraba el lugar sagrado de enterramientos… El lugar era utilizado por todas las tribus cercanas al llano: Gor-afetas, Ac-citanos y una nueva tribu, bastante numerosa, llegada del lugar en el que todos los días nacía Luminario; caracterizada por sus adornos marinos y colgantes extraños, llamados los Ag-garicos.

-CONTINUARÁ…

-lugar sagrado para enterramientos colectivos del neolítico/mesolítico-

fotos: 1- D. José Francisco Jiménez Ortiz // 2-3-autores desconocidos Universidad de Granada -Necrópolis de Panoría // 4-del autor //5-6 7 autores desconocidos REDES// .

CONEXIONES : Universidad de Granada –Arqueólogos D. Gonzalo Aranda Jiménez, Dª Marta Diaz Zorita Dª Margarita Sánchez Romero y Dª Sonia Robles Carraco// FACEBOOK // YOUTUBE//REVISTA SCIENCE ADVANCES .

LETRILLAS PARA BULERIAS Y PETENERAS DE EL PARRI

-El arte genuino andaluz, sale de lo jondo y profundo del CORAZON del pueblo-

Uno de los muchos duendecillos existente en nuestra vida, creados por nuestra mente, de cuando en cuando, juega con nosotros y nos hace caer en la cuenta de asuntos que teníamos escondidos en nuestro disco duro. Es sorprendente la capacidad de nuestra mente, para almacenar viejos recuerdos. Asuntos que creíamos olvidados pero que se presentan en un abrir y cerrar de ojos; asuntos que en ocasiones son de naturaleza simple y sencilla…, a veces nos hacen reír y otras, a veces… 

Hola amigos. Hoy quiero tocar un palo del flamenco jondo/hondo; los cantes por bulerías, y qué mejor que dar rienda suelta al corazón, dejarse arrastrar del duende y escribir con sentimiento…, nada mejor que el palo por bulerías y peteneras.

Os dejo unas creaciones de El Parri (acompañado en la foto de Manuel Leones «El Leones» cuando la juventud y la sangre nueva corría por sus venas flamencas.

El Parri, Málaga 28-12-2021  

—bulerías de El Parri—

El pañuelo que me diste

 lo guardé con mucho celo,

  muy cerca del corazón…

Junto al cariño primero.

Los pétalos de tu boca,

 que guardabas para mí,

quedaron, niña, olvidados,

en un invierno sin fin.

La vida y mis torpezas

asfixiaron nuestro amor.

Tu mano buscó mi mano…

 Yo no atendí a su calor.

Mis manos sobre tus manos

nunca las llegue a poner.

¿Fue quizás por biología?…

¡Qué difícil es el querer!

La vida y las estaciones

Tienen, chiquilla, un camino.

No es posible el traspasarlas…

Hay que cumplir un destino.

Destino, ¡ay! El destino,

¡Qué nos trata a puntapiés!

No maldigo ese destino

ni tampoco verme en él.

-pétalos de flor-

Es una dura condena,

barranco frio y sin fin.

Agarrota nuestra mente…

haciendo mucho sufrir.

Su boca es, su boca es…jardín de flores en un vergel…jardín de flores en un vergel

FIN.

Fotos: todas del autor.

¡¡VIVA MALAGA LA BELLA!!

¡Viva Málaga la bella: tierra de tanta valía, que si a prueba me pusieran; por ella daría mi via» cancionero popular -cantes del Piyayo-

Cae la tarde, el astro rey dice adiós a esta hermosa bahía malagueña, ajeno a los humanos, a los sueños de cada individuo, calienta y da vida a todos por igual…Al igual que nuestra estrella errante, seamos bondadosos y calentemos por igual a todos. Hagamos un pequeño acto de voluntad, de caridad, de valentía, de justicia amorosa, para con todos los demás habitantes de este pequeño planeta dependiente de su energía. Aprovechemos el tiempo que nos quede y aprendamos de la Naturaleza lo verdaderamente importante de nuestra existencia, del tránsito por este lugar situado en el espacio infinito.

¡FELLICIDADES! para cada día que nos quede vivir en este bello planeta. Porque es Navidad.

Fotografía: del autor; la hermosa bahía malacitana.

DEHESA DEL CAMARATE -OTOÑO 2021-URGANDO EN EL PASADO-

Existen lugares bellos y mágicos en la naturaleza salvaje que, recorrimos en nuestra juventud/mocedad, y difícilmente olvidaremos a lo largo de nuestra dilatada vida. Son fotos impresas en nuestro disco duro, y quedaran en el recuerdo para siempre. Si tenemos la suerte de volver, después de los años, ya al borde de la vejez; es casi seguro que no encontraremos los mismos entornos, las mismas personas…, pero existe la probabilidad, con suerte, y si somos capaces de mantener la misma ilusión de aquellos años; se produzca de nuevo el milagro y volvamos a vivir y experimentar aquellas jornadas juveniles…, y en esta ocasión siendo ya conscientes del regalo que nos hace la naturaleza y el estar vivos.  

Mítico pico de Sierra Nevada, en su cara norte -EL PICÓN DE JERES- «Lugar al que los accitanos aspiramos subir, tantas veces como lo permita nuestra dilatada vida» El Parri.

Hola de nuevo amigos: hace algún tiempo que, no tenia bellas historias para contaros. Historias que en mi caso son relatos vividos con amigos o en solitario. En esta ocasión quiero relataros una magnifica excursión realizada hace unos días en mi querida Sierra Nevada y en un lugar paradisíaco ubicado debajo del Picón de Jeres y en la zona denominada Dehesa del Camarate en Lugros; uno de los más de veinte pueblos que forman dentro de la extensa Hoya de Guadix, una de sus zonas, denominada Marquesado del Zenete. Lugar al que los accitanos aspiramos subir, tantas veces como lo permita nuestra dilatada vida.

-Iniciando el accenso hacia las alturas- al fondo un horizonte grandioso, formado por la gran cuenca del RIO GRANDE (Guadiana Menor), de unos7251 km² de superficie.

La mañana se presentaba fantástica, y aunque el cielo mostraba algunas nubes; el conocimiento de la sierra y nuestros deseos, hacían presagiar un día formidable. Mis compañeros de jornada y yo, fijamos nuestro rumbo a seguir y sobre las once dejábamos atrás el pueblo de Lugros; donde habíamos aparcado el coche que nos había traído desde Granada.

Ante nosotros aparecía el escenario que durante unas horas disfrutaríamos. Una subida casi vertical, de unos quinientos metros de desnivel y sobre siete km de distancia; donde el rio Alhama había labrado durante milenios su barranco; lamiendo y lamiendo pacientemente las durísimas rocas de nuestra Sulayl, por su cara noroeste y creando y dando lugar al bosque más hermoso de esta parte de Andalucía. Un bosque caducifolio que, se había engalanado con sus mejores ropas y tonalidades de los colores más bellos, para hacernos feliz y grata nuestra estancia.

-De izquierda a derecha: los dos «Miraores», el Picón de Jeres (casi de costado), y a partir de este los siguientes tres miles: Alcazaba, Mulhacén y otros-( y junto a mi, el clásico y sufrido piorno)

Los técnicos del tiempo habían pronosticado la llegada, ya en serio, de las lluvias; por lo que nos habíamos equipado con algo de abrigo, pero a medida que ascendíamos, el calor producido por el esfuerzo, nos obligaba a desprendernos de parte de ese abrigo. Teníamos la suerte de que el sol no nos molestaba con todo su poder, gracias a las nubes intermitentes que de cuando en cuando cruzaban el cielo.

Yo abrigaba, en secreto, la idea de encontrarme con mi pasado y había comentado con mis amigos Jorge y Jose Antonio las repetidas ocasiones en las que había pisado estas tierras y conocido a buenas gentes, con los que había compartido su compañía y los buenísimos productos de estas tierras altas, habitadas por duros vaqueros y auténticos serranos.

Debo decir ,en honor a la verdad que, se hacia patente el grado de sequia alcanzado en estas fechas de finales de octubre; acusando la falta de las lluvias oportunas a principio del otoño y también en primavera . Este año se ha mostrado muy parecido al pasado 2020 y con gran diferencia, para peor, a los cincuenta años anteriores. Recuerdo la primera vez que subí al rio Alhama…, un 25de julio del año 1961, (tendría yo unos 16 años) ; los lugreños; que así es el gentilicio de los lugareños; celebraban una merienda en el rio, formada principalmente por las cuadrillas que habían participado en la campaña de siega y destinando parte del ultimo jornal, según me comentaron, para la adquisición de un choto (chivo) y vino de Polícar ,muy afamado, para acompañar. El rio estaba con sobrado caudal en la alameda en la cual participaban… y en el día de mi visita, anteayer, sesenta años después, ese lugar estaba seco, y comenzaba a fluir con poco caudal unos doscientos metros más arriba…;no puedo evitar el hacer una reflexión sobre el comportamiento a seguir por los humanos ante los cambios climáticos ya evidentes; y pienso que, tendremos que acomodarnos a estos cambios, procurando no agravarlos y siempre teniendo presente que, los animales actuales existentes en nuestro planeta; se han adaptado durante millones de años a los ciclos impuestos por la tierra, consiguiendo su supervivencia y mostrándonos la forma de durar y progresar como especie. ¡copiemos de ellos lo bueno y aprovechemos bien nuestro tiempo de estancia en esta «mala noche, en una mala posada» según decía Santa Teresa de Jesús, refiriéndose al paso y caminar por nuestra vida.

-Actual caudal; a todas luces insuficiente; lo más parecido a un arroyo y no a un rio alegre y con empuje de alta montaña; con terreno austero y muy seco-

Continuamos avanzando por el enjuto lecho del rio, encontrando de cuando en cuando alguna que otra res ,principalmente terneros, los cuales nos miraban con sorpresa, pero sin miedo y al poco de nuestro caminar; encontramos una puerta /verja, cerrada pero sin candados, únicamente al objeto de controlar la salida de las reses. Es a partir de este preciso momento, al franquear esta puerta: cuando comienza a producirse la magia y el embrujo de tan fantástico lugar. Es cuando se abre mi mente y tras pasar por una construcción vieja antigua, aparecen tres personajes que desde el primer instante acaparan mi total atención.- Se trataba de vaqueros auténticos y no precisamente por su vestimenta y las labores ejecutadas en ese momento, sino por su figura; rostros morenos y curtidos; de vista aguileña y mirada directa, enjutos de cuerpo, con movimientos precisos y pausados. Uno de ellos, de inmediato, me recuerda a mi amigo Pascual Porcel que, conocí en el cuartel Tercio del Sur de San Fernando en Cádiz, haciendo la mili como Infante de Marina, hacia más de cincuenta años. No me puedo creer lo que mis ojos me dicen; uno de ellos parece mi amigo, pero rejuvenecido. Le saludo y pregunto.- «si conocen a la familia de un amigo mío llamado Pascual, que era de Lugros»…, al identificarme yo como Antonio y decirles que soy de Guadix; me comentan, fue su padre, que se llaman Jaime, el mayor y Pascual el menor; y el otro, Pepiño es un amigo, oriundo de Gor …; y lo mas impactante para mi, me dicen abiertamente que yo debo de ser Antonio Parrilla, del cual su padre les había hablado muchas veces. Hablamos unos minutos, me comentan su muerte, hacia varios años, la cual era conocida por mi a través de las redes de Facebook. Y nos despedimos, pues me había quedado bastante atrás de mis compañeros; quedando en el aire, la intención/promesa de volver por Lugros a la menor oportunidad.

-A partir de esta puerta, comienza la magia del lugar y el bosque caducifolio de robles centenarios, quejigos y guindos silvestres.

Cambia el estado del terreno y el color de las plantas; a medida que nos adentramos en el barranco, comenzamos a escuchar el ruido del agua, ¡bendita música! notamos más humedad en el suelo y por la profundidad del barranco; los arboles muestran más vivos sus tonalidades y colores. Por fin doy vista a mis dos compañeros, que ante mi tardanza, ya estaban algo preocupados. Mientras me esperaban han buscado setas, sin éxito; confirmando lo atípico de la estación y la escasez de lluvia. Posiblemente no lleguen a producirse si el agua continua sin presentarse y con la entrada de los fríos, se pierdan definitivamente hasta la próxima primavera.


-La hojas muertas en el suelo; muestran un otoño precipitado, consecuencia de la falta de lluvias y no del frio invernal que se aproxima.-

A partir de este momento, «nos ponemos las pilas» y comenzamos a subir el camino, con buen ritmo y un poco más de energía; siendo conscientes de la dureza que nos presenta el siguiente tramo; de una subida casi en vertical. Pretendemos ascender al antiguo «tentadero» o plazuela en donde se hacían las tientas para analizar la bravura de las reses. Todos los pueblos del marquesado y Lugros no podía ser menos, han mantenido desde siempre su cultura taurina, criando reses bravas; cultura que ya desde la mítica Tartessos, su rey Gerión mantenía; según leyendas referidas a Hércules y sus trabajos de la antigüedad.

-Tres robles humanos, buscando su objetivo…, EL DORADO-

De nuevo nos sorprende la bravura y belleza del rio Alhama en este nuevo tramo del barraco. Aumenta la abundancia de guindos salvajes, robles, quejigos y piornos. También otras variedades de plantas, según van apartándose de la caja del rio; van haciendo su aparición. Impresionante la verticalidad del barranco y los pequeños tajos, de hasta veinte o treinta metros, que nos presenta el camino/cornisa por el que ascendemos. Nuestro espíritu se llena de alegría y si no fuese por las ganas de llegar a nuestro objetivo; es seguro que, nos quedaríamos en cualquier punto de este bellísimo caminar. Nuestra marcha es constante, ligera y casi de competición; pues es de sobra conocida, por parte de los serranos, la necesidad de impulsar la marcha ,cuesta arriba, para no perder energía y rentabilizar nuestro esfuerzo. ¡Las subidas hay que efectuarlas con alegría! de espíritu y de cuerpo… y por fin…Aparece el pequeño rellano en donde se ubica el «tentadero» y una sorpresa más que añadir a las muchas de esta placentera jornada: un arbusto/árbol inesperado en estas altitudes: un árbol medicinal, casi de los antiguos druidas, una planta que igual quita la vida (productora de cianuro en pequeñas dosis), que igual da la salud(curando resfriados y otras dolencias) Planta que antiguamente se usaba como medicamento, debidamente cocida y administrada convenientemente. La vista de esta joya, me hace reflexionar sobre las personas que vivieron durante muchos años en sus cercanías y las múltiples historias humanas que habrán presenciado sus ciclos anuales.

-Mítico arbusto/árbol muy vinculado a los antiguos druidas: EL SAÚCO-

Queridos amigos: no todo en la vida va a ser emociones continuas; caminar y caminar…, para seguir el camino es preciso alimentar nuestro cuerpo y que mejor acción para realizar esta obligada tarea…, que «un buen mantelillo. Como recuerdo a un buen amigo, también serrano y muy amante y conocedor del agua, Antonio Castillo el creador de esta denominación «el mantelillo» y las excursiones efectuadas con otra buena amiga; también acompañados de su grupo montañero, Rosa Mateos, amante de la tierra y sus entrañas. Así que os invito de forma imaginaria a acompañarnos en este delicioso mantelillo. Buscamos el sol a la espalda, un buen lecho de tierra con poca inclinación, entre piornos y muy cerca de las viejas paredes de lo que en su día fuese la casa del mayoral de la antigua ganadería de reses bravas. Aligeramos nuestros macutos, preparamos las viandas y el vino a consumir ya continuación nos disponemos a desgustar el producto y dar buena cuenta de su contenido. ¿Ustedes gustan?

-Dice el proverbio zen: «¡como cuando tengo hambre y…!»-

Andalucía es una bendita tierra en donde aún se mantiene la buena costumbre de reposar la comida y añadir unos minutos de siestecilla …, yo como buen andaluz, mantengo esta saludable costumbre y cada día, salvo algún impedimento no previsto, dedico unos veinte minutos a este sabio proceder. El bendito suelo es uno de los lugares mas saludables para este menester, pues no es conveniente el estar tan a gusto, que nos quedemos profundamente dormidos. Muy cerca de donde habíamos disfrutado de la merienda; encontré un fornido guindo salvaje, para realizar mi descanso y bajo sus extensas ramas y con un lecho de sus hojas caídas, repose el tiempo requerido. Recogimos los macutos y nos preparamos para iniciar el regreso…, no sin antes realizar un ultimo vistazo a la montaña y el lugar, dándoles la espalda seguidamente.

-Guindo salvaje con un lecho mullido de hojas muertas-

La vuelta la realizamos sin apenas detenernos; el más joven de los tres amigos toma la cabecera del grupo y los demás le seguimos. Recorta el camino de regreso de forma acertada y consigue reducir la bajada en casi un tercio del tiempo de subida. No miramos hacia atrás, para poder admirar detalles del paisaje que en la subida no tuvimos en cuenta y fruto de esta pequeña modificación de la nueva vereda; descubrimos tres robles de proporciones muy respetables y dejamos una fotillo para el recuerdo y también dejamos parte de nuestra mente impregnada de su fortaleza y dura corteza.

-Tres magníficos robles; alegoría de la fortaleza de una buena amistad-

EPILOGO:

Regresamos con el corazón repleto de buenas vibraciones. El paraje de la Dehesa del Camarate continua manteniendo su bella estampa y a pesar de las desfavorables situaciones del cambio climático; mantiene su figura gracias a todos los visitantes que actúan con respeto hacia sus plantas y su figura. Gracias como no a los Lugreños que se mantienen al pie del cañón, para dejar a sus descendientes algo hermoso y digno de ser conservado y admirado. También gracias a sus diferentes Alcaldes, como responsables del día a día. De todos es conocida la frase «RIEGOS DE CAREO» también llamadas ACEQUIAS DE CAREO. Técnicas que ha vuelto a aplicarse después de un tiempo abandonadas. Recibidas de nuestros ancestros y consistente en regar la tierra con el deshielo de los muchos neveros producidos durante el invierno; canalizando las aguas producidas por ese deshielo y evitando su perdida. Nos jugamos mucho para las generaciones futuras, si somos capaces de preservar el origen de la vida…, el agua es el alimento de la tierra que habitamos y necesaria para todos los seres vivos del planeta…¡Salud, Camarate!

FOTOGRAFIAS: La primera (El Picón de Jeres) de mi sobrina Maica Martinez Parrilla // El resto : de la autoría del grupo.

CITAS Y PERSONAS: Ayuntamiento de Lugros// Acequias de careo de la zona Dehesa el Camarate// Vaqueros de Lugros: Pascual Porcel (padre Q.E.D.), Jaime Porcel (hijo), Pascual Porcel (hijo), Pepillo de Gor, JORGE, JOSE ANTONIO, ANTONIO PARRILLA, Antonio Castillo, Rosa Mateos// Facebook// Wikipedia. Google.

XXX-Antonino Alcornoque-EL HOMBRE QUE…-ultimo capitulo-XXX

-Concha de peregrino, también llamada Vieira-

                                                         CAPITULO XII

                                                     -Nuevos horizontes-

     …de nuevo a los madriles…

                      Nuestro protagonista no olvidaba la promesa hecha a su progenitor, de que llegaría a ocupar el puesto de director de sucursal, pues era hombre de cumplir su palabra y además necesitaba reforzar su economía, puesto que el sueldo de apoderado ya se estaba quedando corto con el aumento de la familia y si bien era cierto que en el plano del escalafón había subido, recientemente había sido nombrado Jefe de Contabilidad dentro de la misma ciudad y oficina , no era menos cierto que la base dineraria había cambiado poco y la jefatura estaba mejor remunerada, así es  que comenzó a preparar su futuro puesto, y aparte de solicitar su participación en el próximo curso para directores, se matriculó en los cursos de acceso de la UNED, para tratar de sacar su licenciatura como futuro economista, consciente de sus limitaciones y carencias universitarias.

                      Los tiempos eran igualmente de cambio, tanto políticos como sociales en los años 1977/78. Los españoles nos dimos una Constitución en diciembre del 78 y a nivel mundial sucedían también grandes cambios en lo político y en lo religioso, pues en ese mismo año tenía lugar  un hecho histórico y repetido muy pocas veces en la historia de la iglesia católica, como fue el nombramiento de dos nuevos Papas a la muerte de Pablo VI,  le sucedía Juan Pablo I ( 33 días de papado) y a su muerte el Cardenal Karoll Wojtyla como Juan Pablo II.

                      Antonino me contó muchas de sus jornadas en Madrid, con motivo de su permanencia de dos meses, que eran los dispuestos por sus superiores, para la mínima formación de un futuro director de oficina, si bien prefiero como es nuestra costumbre el que sea nuestro protagonista quien nos comente su estancia y sucesos más significativos acaecidos durante dicho curso.

-Vihuela; instrumento musical cortesano, muy de moda en el siglo XVI-

   …albariño, vieiras y vihuela…

                                  < » Hoy he recordado a un amigo holandés con el que tuve una relación casi de hermano, en el tiempo en que viví en Iznalloz.  Resulta que unos diez años después, ya viviendo en otro pueblo (Huéscar) asistí en Madrid y durante algo más de dos meses a los cursos para la formación de directores de oficina, que el banco Hispano tenía por aquellos años de la transición (77/78 del pasado siglo XX).  Antes de continuar con mi relato sobre el citado curso y mi estancia en la capital de España, quiero dejar constancia de cómo se inició nuestra camaradería y amistad.

                      Gerard Brand era para mí (no conocía otro) el perfecto prototipo de holandés, tanto física como emocionalmente ya que tenía cara de niño grande, de cabellos rubios y con sus ojos azules que reflejaban  una mirada  franca y abierta , tez muy blanca y sonrosada acompañando su rostro casi siempre de una sonrisa muy agradable en la que mostraba sus dientes algo separados, que le daban el pícaro toque de un Tom Sawyer grande, incluso mantenía algunas pecas. Era procedente de la ciudad de Nimega, un gran municipio de la provincia de Güeldres en los Países Bajos, ciudad cargada de historia y con universidad, por lo que mi amigo Gerardo, añadía a su cultura (doctor en antropología) una gran dosis de educación y buenas maneras.  Ya en cierta ocasión comenté una merienda en el campo, estando en Iznalloz si bien no añadí el cómo terminó el día. En dicho evento comenté cómo nos pusimos de conejo al ajillo y muy bien regado con vinillo clarete de las famosas bodegas bilbaínas.

                      Resulta que cuando nos retiramos a descansar, llegada la noche, sentí unos pequeños golpecitos en la puerta de mi habitación ( la suya estaba frente a la mía ) y la imagen que me encontré en el pasillo  al abrir fue dantesca, Gerardo estaba al borde del «delirium trémens» con una tiritera y un castañeteo de sus paletas que parecían dos castañuelas desbocadas; la mirada perdida y toda la parte baja de su pijama , rezumando y chorreando un líquido verdoso que no olía precisamente a rosas ; al pobre se le había descompuesto el vientre y acudía a mí en petición de extrema ayuda para que le asistiera en su penosa situación… pues no había tenido ni tiempo ni fuerzas para bajar a los servicios que estaban en la parte inferior  de la casa de huéspedes en la que los dos nos alojábamos. Rápidamente me percaté de la situación y lo tranquilicé, al tiempo que lo ayudaba a entrar en su cuarto y sin perder un minuto, lo senté en el borde de la cama, bajé rápidamente al cuarto de aseo y subí de nuevo con un zafa o jofaina y agua caliente, pues él ni estaba en condiciones de bajar las escaleras ni tenía una presencia que acompañase a su dignidad como adulto, simultáneamente pedí a María, la propietaria ( Madre la llamábamos todos en la casa) una ropa limpia para la cama y la tranquilicé diciéndole que yo me encargaba de todo, que por favor llamasen al médico y mientras, yo lo asearía y cambiaría.

-banderilla medica-

                      Aquel día ejercí de samaritano y con el mismo recato y atención con que su madre le hubiese atendido, limpié su cuerpo y le puse una muda limpia, al igual que mientras fregaba los restos del naufragio, le transmitía palabras de aliento y calma, hasta que llegó el doctor y lo auscultó , posteriormente le recetó una medicina en forma de inyección; fui a la farmacia para su adquisición y al volver tuve que ejercer de nuevo y esta vez como practicante, pues el doctor era novato y me dijo que él nunca había practicado pinchar a los enfermos, por lo cual y al no estar en el pueblo el Practicante (A.T.S. le decimos hoy) , me indicó la forma de hacerlo y la zona en donde se debía de aplicar…Señores míos…el aguante y la confianza que esta criatura puso en mi persona no lo puedo describir con palabras, solo diré que le clavé hasta tres veces la aguja en el trasero y él aguantó estoicamente,  y por fin al tercer intento conseguía mi objetivo , pues el doctor me había advertido que no podía pinchar una vena y puedo asegurar que esta vez fue la primera y la última que me metí a banderillero.

                      Volviendo de nuevo al principio de mi relato y al curso que me había llevado a la capital de España, he de decir que aparte de los intensos trabajos y estudio de los temas desarrollados en el mismo, en la escuela de formación del banco situada en Cuatro Caminos  c/ Raimundo Fernández Villaverde, trataba de pasarlo bien en los ratos libres, y procuraba aprovechar el tiempo lo mejor posible, no alejándome mucho del hotel en que nos hospedábamos todo el grupo de futuros directores, buscando lugares de restauración cercanos y de interés ( en cierta manera únicos o especiales). El hotel se llamaba Atlanta,  situado muy cerca del campo de futbol Santiago Bernabéu, y también muy cerca de la c/ Reina Mercedes,  di por casualidad o publicidad en el hotel (no lo recuerdo) con un restaurante gallego llamado Combarro y yo que buscaba una buena pizzería  (que era el furor de aquel tiempo)  descubrí mi club para los próximos 60 días y dejé la pasta italiana para otra ocasión, para dedicarme por entero a aprender a distinguir el buen ribeiro del mejor Porriño o del excelente albariño, con los que  hacían el buen maridaje (que se dice ahora), una variedad parecida a gambas que no recuerdo su nombre, cigalitas, percebes (entonces no eran privativos), nécoras y la famosísima vieira o concha peregrina   ( la joya de la corona para mí y desde aquel día), y como íbamos con gastos pagados y además nos daban dietas diarias por desplazamiento pues he de decir que visitaba el Combarro cada vez que podía y tenía tiempo libre, recuerdo que junté un par de docenas de las peregrinas para usarlas como plato de aperitivo y aún ruedan algunas por casa ; como anécdota diré que un día hasta pedí un autógrafo a Paco Camino, que por aquel entonces triunfaba en los ruedos.

-Un lugar casi mítico de Madrid; cerrado en la actualidad-

                      Y nuevamente retomo mis recuerdos con Gerard y me centro en ese instrumento reseñado en la cabecera de mi relato. La vihuela es un instrumento antiguo y muy español, del siglo XVI, muy parecido al laúd y emparentado con la guitarra, el cual se tocaba con una púa (como la bandurria) en ocasiones y otras veces con un arco, con una caja de resonancia de forma cóncava y que en aquellas fechas era el instrumento de moda entre la clase noble y palaciega, un instrumento que dejó la Edad Media y entró de lleno en el Renacimiento. Esto viene a cuento porque recibí una llamada inesperada de mi buen amigo Gerardo (seguramente pediría información en el banco) y digo inesperada porque hacía tiempo habíamos dejado de comunicarnos por circunstancias del trabajo de cada cual. En dicha llamada me decía que en unos días pasaría por Madrid, para dejar a su hermana que era concertista de vihuela, en un curso especial al que se había inscrito, y que  no tenía claro qué día podría ser, por el tema de combinación del  avión  pero como le comenté que yo estaba de curso , pues no sería problema el juntarnos , conocer a su hermana y tomarnos unas copitas , por supuesto le comenté la visita obligada que realizaríamos al Combarro, y en esto quedamos…si bien y con la emoción o precipitación del teléfono, no le comenté que aquel fin de semana me tocaba ir a Granada para estar con la familia, ya que hacía más de dos no la  había visitado, así que cuando se presentó el sábado y dado que no tenía forma de comunicarme con Gerardo, opté por partir para Granada y dejarle una nota a mi holandés, explicándole mi partida y rogándole disculpas, pensando que al siguiente lunes nos encontraríamos… Volví a Madrid, mi nota permanecía en donde la dejé (recepción y a la atención del señor Gerard Brand ) , sin contestación… La duda la mantengo desde aquel día y nunca sabré si intentó comunicarse nuevamente conmigo, si no pudo entender que me marchase a mi tierra o quizás no le dieron mi nota…. y me quedó para siempre el sentimiento de haber fallado a un amigo.» >

                      Con este sentimiento de culpa en los recuerdos hacia su amigo Gerard ,dejamos de insistirle a nuestro Antonino, pues sabíamos que recientemente había pasado por una gran prueba en su trabajo ( las referidas «cornadas» laborales en otro capítulo) y aunque respetamos la intimidad de nuestro Alcornoque, no quiso referir su «cornada», pudimos indagar que a petición suya se efectuó una inspección interna  en su sucursal, pues había asuntos contables que se ocultaban por parte del director de la misma  y como resultado de dicha inspección, al director le fueron retirados sus poderes, pasó a empleado en otra sucursal y posteriormente expulsado del banco, aunque por otro asunto. Antonino continuó como jefe de contabilidad, por lo cual pensó que debía de salir él también de la ciudad de Huéscar y cambiar de aires, con el añadido de que sus hijos pronto estarían en edad de cursar estudios de grado superior y quería acercarse en todo lo posible a una capital de provincias, de ser posible Granada o Málaga, pero por la puerta grande y «vestido de torero”; así que era un motivo más para participar en los cursos para directores en Madrid.

-Símbolo de Madrid- El oso y el madroño-

                      Antonino me contó muchas más anécdotas de su estancia en la ciudad del oso y el madroño, y de cómo en dos de sus viajes en avión a Granada (en fines de semana) coincidiría con dos personas de relevancia social y famosos; una de ellas fue don Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo y la otra nuestro mundial cantante jiennense Joaquín Sabina. El primero de ellos a nuestro alcornoque le sonaba de formar parte del consejo de administración del banco Hispano y otras grandes empresas, años después sería presidente de la nación y en cuanto al segundo era su ídolo como cantautor moderno; si bien guardó la debida distancia, para no violar su intimidad (aunque se cruzaron algunas miradas).También me contaba de cómo por aquellos años, la sociedad mantenía la fe en el futuro( o por lo menos eso le parecía a él) y las empresas sostenían  una gran apuesta por sus trabajadores y se empleaban bastantes recursos en su formación, continua y permanente a todos los niveles, y cómo  de los compañeros de aquel curso, posteriormente salieron varios directores de zona. Para nuestro personaje supuso un nuevo peldaño en su objetivo laboral, por lo que puso todo su interés en salir airoso de la prueba y del curso. Me contó que el curso constaba de dos partes, la teórica y de formación en Madrid y una práctica bajo la tutela de un director de sucursal durante otro mes más; para la citada práctica le fue asignado Guadix y aunque su padre se había jubilado hacía pocos meses, me refería el orgullo que tenia de ver a su hijo ya practicando la dirección y precisamente en su pueblo y sucursal.

                         El año de 1980 fue un año variado y de gran importancia para Andalucía.  Se votó en referéndum su autonomía, como comunidad. A nivel mundial, sucedía otro hecho importante, Lech Walesa fundaba el sindicato Solidaridad, decisivo en la desmembración de la URRS. También sucedía un trágico asesinato, el del principal componente de los Beatles; John Lennon. España continuaba calentando motores en su democracia y nuestro Antonino era por fin nombrado director de una oficina en los confines de Sierra Morena, un lugar llamado Santisteban del Puerto de la provincia de Jaén, que aunque no gustó mucho a nuestro sujeto, sí que no estaba mal para empezar en la dirección de una oficina, con el añadido de que lindaba con las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, muy relacionadas con la pesca y la caza que eran las aficiones estrella de nuestro Alcornoque. A finales de octubre tomaba posesión y durante los dos primeros meses preparó su futura vivienda y así realizar el traslado de su familia, mientras tanto conocía el pueblo y sus nuevos clientes.

                      Dice el refrán; “el hombre propone y Dios dispone» y en esta ocasión se cumplió plenamente, pues sucedió que, por un rechazo total del director sustituido, por motivos de salud, este propuso a nuestro flamante directivo el permutar su nueva sucursal situada al otro extremo de Andalucía y exactamente en la provincia de Málaga. Consistía dicha permuta en que Antonino ocuparía la plaza de Cártama y su colega volvería a Santisteban del Puerto.  Como es natural a nuestro Antonino le encantó el ofrecimiento, pues dicha plaza distaba solo 25 km. de la capital, cosa que nuestro personaje había tenido en mente desde siempre y pensó que a una malas, llegado el momento, podría trasladarse a vivir a la capital y sus hijos ya podrían estudiar en la universidad, y aunque sabía que serviría de poco, puso esta condición a su  nuevo Zona.

 A modo de despedida de estos lugares del altiplano, dejamos un relato de nuestro personaje, el cual y a nuestro juicio preparaba y sintonizaba con su próximo futuro. –

 —- desde el altiplano a la mar—

No recuerdo la fecha en que Antonino dejaba Santisteban del Puerto, pero si me dijo que aquel día de mediados de enero del 1981 era uno de los más crudos del invierno y dado que tenía que atravesar parte de la sierra de Cazorla, para acercarse a Huéscar, pues le habían dado unos días de permiso antes de incorporarse a su nuevo destino en Cártama (Málaga), utilizar el puerto de Tiscar era obligado en su viaje. Un poco antes de llegar a Quesada, la Guardia Civil estaba impidiendo el acceso al puerto de montaña (1200m de altitud), posiblemente quedaría cortado por unos días, incluso a los que tenían cadenas, pues la noche anterior había caído un nevazo de los de antes y era casi imposible el atravesar dicho paso serrano. Antonino me contó que aprovechando el conocimiento que tenia de las sierras, volvió sobre sus pasos y tomó un camino terrizo de montaña que evitaba el control (pues estaba con muchas ganas de llegar a casa). Así que unos kilómetros de camino y nuevamente accedía a la carretera principal que unía Quesada con El Pozo. Aquel viaje fue casi épico; me contó la dificultad que tenía por la nieve caída (Antonino tenía entonces un GS Palas de la marca Citroën ) y aunque su coche tenía un dispositivo especial para elevarse, esperó un poco antes de incorporarse al asfalto ( tapado por la nieve ) y en un momento determinado acertó a pasar un camión grande, con carga especial de troncos de pino de las sierras, e inmediatamente se colocó detrás de él y por nada del mundo dejaría de seguirlo, pues sabía que si no cambiaba su marcha ( en primera todo el trayecto, ni frenaba) conseguiría mantenerse dentro de la vía  y  sin deslizarse  hasta llegar a Pozo Alcón, desde donde era menos complicado el trayecto hasta Huéscar y  la altitud era menor.

                      Dicen que las promesas se deben de cumplir, y aunque no fue prometido, pero si citado anteriormente, la excelente calidad del cordero segureño, dedicaremos, aunque sea de pasada unas líneas a esta magnífica raza con denominación de origen ubicada en el altiplano granadino. Resulta que nuestro flamante director había dejado pendientes algunas celebraciones por su despedida entre amigos , compañeros y clientes , y claro los oscenses (por aquellas fechas todo o casi todo lo celebraban comiéndose un borrego a las brasas; por lo cual y nada más se enteraron de que Antonino pasaría unos días entre ellos, pues habían quedado cerrados los puertos de montaña (Tiscar, Santiago de la Espada y el Baúl ( Baza), decidieron festejar su estancia  con un magnifico cordero, traído expresamente desde Orce, donde existía entonces el mejor matarife en esta especialidad y el cordero pertenecía a un  buen amigo de Antonino,  Antonio Navarro, afamado criador de esta raza y ganador de premios en la ferias de ganado que ya se celebraban con el título de Jornadas de la Oveja Segureña. Para los que no gusten de estas carnes, debo de explicar que el resultado y calidad de ellas depende de dos cuestiones principales; una la excelencia  por supuesto de esta raza ( descendiente de la manchega) adaptada a la dureza de los pastos de esta zona y otra el que el matarife actúe tan limpiamente sobre la carne al retirar la piel y cortarla en pequeñas piezas, que en ningún momento la mano que tiene el cuchillo nunca toca dicha piel y de igual forma la que sostiene el cuero jamás toca la carne… el resultado es una carne lechal sin tufillo., y luego la leña de carrasca (encina) y los añadidos, sal, limón y vinillo del terreno, hacen el resto.

-Detalle de una de las Jornadas de la afamada -oveja segureña- de Huéscar.

                      Nuestro sujeto había permanecido algo más de dos meses en su nuevo destino, pero en ese corto espacio de tiempo había aprendido cosas muy importantes para su futuro como director de una oficina; la primera y principal, que en adelante debía de manifestar poco o nada sus aficiones, principalmente como cazador, pues había notado como al enterarse de su pasión por la caza, y dado que este pueblo mantenía un número muy elevado de cazadores y la misma era principalmente  caza mayor; se disputaban la pertenencia de su persona en sus grupos y evidentemente era por la búsqueda del interés hacia el puesto que ocupaba, e independientemente del costo económico que requiere el dedicarse a la montería. La segunda cuestión era afectiva con respecto a las piezas abatidas, cada día le llamaba menos dicha afición venatoria. Por todo lo anterior se planteó seriamente el continuar con este deporte.

                      Pasados sus días de descanso, nuestro hombre tomó el camino hacia su nuevo destino. Los nuevos lugares y episodios se recordarán en base a los más interesantes, siempre procurando además de lo anecdótico, el acercarnos a descubrir, al menos lo intentaremos, la respuesta a la incógnita buscada desde el comienzo de nuestros relatos; “qué quería ser de mayor este Antonino Alcornoque”.

FIN

-Portada de la novela del hombre que al igual que el Camaleón; buscaba incesantemente la adaptación al medio-

Fotos: 1-2-3-4 y 5- Tomadas de las redes Facebook y Google de autores desconocidos.// 6-7 del autor.

Conexiones: Google// Facebook// Novela Antonino Alcornoque-EL HOMBREQUE NO SABIA LO QUE QUERIA SER DE MAYOR de Antonio Parrilla Muñoz. Mayo 2018-Registro intelectual: 04/2017/2479.

EL CERRO SILLAO- RECUEDOS DE MI TIERRA -GUADIX- ( reescrito )

-Los misterios de la noche-

                                                         RECUERDOS DE GUADIX                                                                                               

                                                                 -El Cerro Sillao –                                                                       

                     Desde mis primeras excursiones a la sierra de Guadix, el nombre de este cerro ha tenido para mí un significado cargado de misterio y cercanía. Este nombre “cillao” o Sillao, pienso, lo ha recibido por la característica forma de silla o giba parecida a la de un camello que tiene o mejor dicho tenia, dado que al parecer y en la actualidad ha sido masacrado o vejado y me refiero a que su cima que estaba dividida en dos, ha recibido el terrible zarpazo de nuestra sociedad actual, ávida de buscar materiales para la construcción y que a mi juicio podría haberse buscado en otro sitio menos singular y emblemático. Pero bueno como suelo decir “las personas cambian” y los lugares los cambiamos las personas. Hago la observación de que lo anteriormente dicho, no ha sido constatado ocularmente mediante visita al mismo; dado que lo he verificado por Google mapas-satélite y desearía estar en un error. Lo que fue el cerro Sillao, se encontraba muy cerca del final de la rambla de Paulenca también conocida por rambla del agua, pues en ciertos tramos de esta, el agua fluía durante todo el año; Ignoro si en la actualidad, continuara disponiendo de este preciado bien. Recuerdo un lugar cercano, agradable y emblemático “la huerta de don Juan Varón” y recuerdo las innumerables ocasiones en las que, junto con mis queridos padres, visitaba el lugar para disfrutar de lo que se conocía entonces como “ir de merienda”, principalmente el 18 de julio.

                     El citado cerro Sillao, se encontraba, junto al  antiguo camino de herradura hacia el pueblo de Lugros, cerca también del camino que conduce a Beas de Guadix , por lo que era nuestra referencia a la hora de organizar nuestras pequeñas excursiones, unas veces hacia Beas otras hacia Cogollos de Guadix y otras hacia nuestra querida sierra, buscando la cuerda que de forma continuada y ascendente sube hasta la misma falda del Picón de Jerez y a la que mis amigos Álvaro, Juan y yo llamamos desde el primer día “la raspa”. Esta cuerda está   formada por continuadas lomas con dirección norte-sur y sus correspondientes barrancos hacia el este y el oeste, destacando hacia esta última dirección, el barranco de Guadix y el nacimiento del rio Alhama. Quiero dejar constancia del maravilloso paisaje que se contempla si uno decide desviarse hacia su derecha y visitar el cauce de este rio que antecede al pueblo de Beas de Guadix; se tiene la impresión de estar en el escenario que nos presenta el gran escritor americano Zane Grey en la mayoría de sus novelas, donde nos describe con gran maestría el Gran Cañón del rio Colorado ; dada la similitud y gran parecido con este accidente y maravilla de la naturaleza ( siempre guardando las distancias claro ) . Tengo la certeza de que las salidas al campo y el contacto con la naturaleza, forja a las personas que lo practican y les trasmite algo de su vital energía. También pienso en la posibilidad ( y en mi caso) ; de que al haber leído desde  muy joven a nuestro extraordinario paisano, el novelista don Pedro Antonio de Alarcón (en el Niño de la Bola), donde el escritor  pone de manifiesto, la rebeldía del protagonista y de cómo conocía todos los secretos y lugares de nuestra querida sierra Nevada;  generó en mi persona una afición hacia el campo , potenciada por el gusto de mis mayores,  por el disfrute de la naturaleza; por lo que desde muy temprana edad asocié la naturaleza como algo muy grato y placentero.

-La arcilla forma caprichosas imágenes de vida-

                     Muy cerca de este desaparecido cerro, se encuentra un cortijo llamado La Avispa con su muy trabajada casa-cueva y propiedades de familiares de mi querido cuñado Agustín, pues en tiempos no muy lejanos lo fue de sus padres. En este lugar disparé por primera vez un arma de fuego y me refiero a una escopeta muy antigua y de un solo cañón, a la que llamaban “el trabuco” o “el retaco” ( no recuerdo bien ) y así era pues pertenecía a las primeras armas de fuego para caza con cartuchos de  perdigones, que no se partían para depositar la munición, ya que el mismo se introducía abriendo una pequeña portañuela metálica que tenía el cañón en su comienzo y que a su vez disponía de un sistema de cierre y un pequeño punzón en su centro para recibir el golpe del perrillo que hacía de percutor; una lindeza de antigüedad que hoy haría las delicias de cualquier amante de las armas de fuego antiguas.

                       Continuando con el lugar cercano al cerro, recuerdo que en la misma linde del referido cortijo y en mitad de la rambla, había un pozo en el cual repostábamos agua potable tanto a la ida como la vuelta; ya que en un perímetro bastante grande no existían fuentes o arroyos en los que tomarla. Recuerdo que muy cerca del Sillao existía una fuente ferruginosa y amarga, imposible de beber por su sabor y el poco caudal que mantenía durante todo el año. Con el tiempo este itinerario seria nuestra vía de acceso al Picón de Jeres y llegamos a tomar tal costumbre en subir por la Raspa que, para no perder tiempo en esperarnos, caso de producirse algún contratiempo; quedábamos en alguno de los miradores; subiendo incluso solos, pues la vista que presenta el amanecer o al atardecer, en días claros es impresionante, sobre todo La Sagra.                            

-Seguro que en la prehistoria, este fue un monte sagrado para los naturales. La Sagra, en el altiplano del norte de Granada-

                         El objetivo concreto en esta ocasión; era el de pernoctar en la sierra, y como primera experiencia la iniciamos con un prudente lugar en su falda y cercano a Guadix, para que, caso de producirse cualquier incidencia, poder resolver la situación. No recuerdo exactamente la edad que tendríamos Álvaro y yo, pienso que sobre los catorce o quince años, puesto que aguantamos toda la noche ,tanto el frio como el miedo sin salir corriendo hasta casa ; de lo que si estoy seguro es de que no pegamos ojo en toda la velada y he de agregar que no llevamos ni tan siquiera una manta; pues no queríamos levantar sospecha en casa y posiblemente presentamos el asunto , como que teníamos que estudiar y para no perder horas de estudio, preferíamos quedarnos en casa de Álvaro ( seguramente mi amigo contaría lo mismo en su casa). Además del referido frio; durante toda la noche, estuvimos escuchando el viento ; el viento y su música entre los pinos, es curioso como si se pone atención ( y no fue la única vez ) se siente y recibe dicha música , la cual sube y baja de intensidad y cambia sus notas, según arrecie o no la velocidad de  la brisa, y según la hora y tu estado de ánimo, recibes una melodía u otra; esto me hace reflexionar en que a veces, si somos capaces de pararnos y poner atención, descubrimos cosas maravillosas de nuestro entorno y de nosotros mismos, que si bien son muy sencillas y naturales, nos muestran una parte muy hermosa del ser humano y su persona.

                     Pasamos la noche como pudimos, y con el alba decidimos que ya “habíamos aguantado suficiente”, sobre las siete de la mañana, y aún no había salido el sol, recogimos nuestros macutos y con unos ánimos más bien bajos, partimos en dirección este, pues según nuestros conocimientos del terreno el cortijo del Lagar no debería de estar muy lejos y consecuentemente nuestros queridos “cotos”, en donde nos sentíamos a gusto y como peces en el agua. Tras de cruzar varias ramblas en su parte inicial y después de algo más de dos horas, divisamos el Valle del Zalabí, buscamos un pequeño refugio al amparo del viento, que ese día soplaba del noroeste y muy desagradable; tratamos de recuperar el descanso que la noche nos había negado y permanecimos durmiendo hasta el mediodía. Aquel ensayo de pernoctar en la sierra nos enseñó el poco conocimiento que teníamos del medio y que, si en adelante pretendíamos continuar con nuestras excursiones y experiencias, tendríamos que aplicarnos más y hacer mejores preparativos de nuestras futuras jornadas. Ignorando en aquellos días, las múltiples pruebas a la que la sierra nos sometería más adelante, regresamos a Guadix, con la amarga derrota en nuestros corazones.                                                                                                                   

-Lugares salvajes y en apariencia estériles; solo en apariencia-

                        LA SIERRA es como la vida misma; nos presenta muchas dificultades, antes de mostrarnos sus maravillas.                                                                                       

                                                                         Málaga, 6 de noviembre de 2015                                   

                         Fin                                           Antonio Parrilla Muñoz

Fotos: 1- La misteriosa noche; autor-Eduardo Nogueras Ocaña// 2- Cercanías de Beas de Guadix, rio Alhama; autor del relato//3- La Sagra; autor Juan Antonio Dengra//4-Los Cotos en el Valle del Zalabí; autor del relato//

Conexiones: Redes// Facebook//Novela El Niño de la Bola de Pedro Antonio de Alarcón//Escritos y relatos de Antonio Parrilla Muñoz.

XXIX-continuación Antonino Alcornoque-XXIX

-Río Bravatas, cercano a la ermita de Las Santas- Huéscar

   …entre Ferrario y Las Santas…

                       <«Hacia varios meses desde el inicio de la primavera, que los amigos me habían presionado para realizar una excursión con pernocta en la montaña, exactamente en el lugar cercano a la ermita de Las Santas, así que preparamos nuestra tienda modelo «Caribe», comprada en los últimos Reyes y nos dispusimos a darle un buen estreno en el citado lugar, si bien y como medida de precaución les indique que en principio y el día anterior, nosotros (mi familia) iríamos en avanzadilla y así con la experiencia adquirida podríamos ya hacerlo en grupo, dado que ni existía camping ni zona habilitada para el mismo, por lo que habría que preparar adecuadamente el sitio. La tienda era un lujo para aquel tiempo, pues además de dos dormitorios, disponía de un pequeño. Saloncito y sus ventanales cubiertos a los dos lados de este, una maravilla.

                      En principio se sumaron a la acampada, mi buen amigo Ramón y mi querido amigo Miguel Ángel, con sus respectivas familias y pequeños de edad cercana a los míos. Nos desplazamos a la sierra y tomamos un camino que salía hacia Ferrario, un cortijo casi en la misma cima de La Sagra y del que tenía permiso de su dueño el Señor Villalobos, para cazar y acampar, cercano a la ermita de Las Santas. Nada más llegar, comenzamos a limpiar maleza en una especie de vega salpicada de álamos blancos que formaban un  bosquecillo acogedor y totalmente salvaje, en donde además del “populus” alba convivian otras especies, majuelos y una variedad de endrinos “prunus”  espinosa pero no de los conocidos por mí en tierras de Iznalloz y que yo recolectaba para hacer pacharán (licor de endrinas), sino que eran mucho más grandes sus frutos (casi el doble), pues no en vano son considerados estos arbustos como ciruelos salvajes.

                      Ocurrió que cuando terminamos de montar la tienda y nos dispusimos a comer, comenzaron unos truenos que adelantaban la tormenta  que a continuación nos cayó, por lo que mis amigos decidieron regresar una vez pasado el chaparrón  y aunque volverían al día siguiente, para estar con nosotros no montaron sus tiendas, pues eran novatos en esto de salir al campo salvaje , si bien dejaron a sus hijos para acompañar a los míos(cualquiera les decía que no con la ilusión que les hacia la experiencia ), pues yo y mi familia ya teníamos conocimientos de acampada  y sabíamos que lo único que había que hacer al día siguiente, era cambiar el lugar donde habíamos montado el campamento , eligiendo uno que estuviese en altura y no en llano, y  así se evitarían posibles inundaciones.

                      Cuando nos quedamos solos, encendí un pequeño «camping gas» o farolillo en el salón , delante de los dormitorios y antes de retirarnos a descansar, les conté a los chavales (siete en total) historias de otras acampadas en la sierra adornadas con románticos e imaginarios  sucesos, pues en la soledad de la noche estos «cuentos» agradan mucho a los peques y además entretienen el tiempo para que se agoten y duerman de un tirón, pues con la emoción de la ocasión suelen tardar bastante en conciliar el sueño. Resulta que con el ajetreo de la tormenta y l despedida del grupo de amigos que regreso a Huéscar, no revisé el lugar en el que habíamos efectuado la merienda-cena y no realizado el protocolo de costumbre que consiste en limpiar totalmente el sitio, no solo por higiene sino también por precaución, pues que los animales salvajes o incluso perros cimarrones o asilvestrados, visitan dichos lugares atraídos por el olor a restos de comida. Y claro ocurrió lo que ocurrió y que seguidamente les refiero.

   …los despistes se pagan…

                      Tardamos en dormirnos, pero al final todos quedamos profundamente dormidos; todos, todos menos el promotor de la excursión pues por mi costumbre de dormir en el campo, siempre lo hacía con un ojo cerrado y el otro medio abierto, además había preparado mi escopeta de cartuchos situándola bajo mi hamaca, por aquello de dar respuesta a una situación anómala o de peligro y porque al día siguiente y muy de mañana quería dar un acecho «al chanteo»  y preparar la comida del grupo de amigos con un buen arroz con conejo. No había pasado más de una hora, cundo comencé a sentir unos murmullos y ruiditos cerca de la tienda…e inmediatamente comprendí su significado, que no era otro que el percatarme de haber dejado los desperdicios en el suelo y claro los comensales que tenía al otro lado de la cremallera de la puerta  y a unos pocos metros de donde dormíamos, no eran otros que una familia de jabalíes, los cuales me estaban haciendo la limpieza gratis, pue les oía de cuando en cuando gruñir suave y como un ronroneo y de la forma que suelen hacer las madres de los rayones,  indicándoles donde tienen que buscar el alimento. La experiencia me hizo aguantar sin chistar y aunque estaba atento al desarrollo de lo que acontecía, entendia que no debia despertar a nadie y menos de forma sobresaltada; así que aguante y al rato el silencio invadió nuevamente la noche, una vez realizado el fin perseguido por la familia de cerdos salvajes, que no era otro que el de cenar ellos también.

                      A la mañana siguiente, efectué mi acecho, cacé dos buenos conejos para el arroz y por supuesto no comenté con nadie la inesperada visita de la noche anterior ni siquiera a mi mujer, pues habría dejado la excursión aquel mismo día. Aprendí la lección y desde aquel día puse aún más celo en retirar cualquier desperdicio por minúsculo que fuese, de los lugares que visité y acampé.»>

-Bellos recuerdos; las excursiones al campo en familia-

Fotos: 1-Tomada de las redes, de autor desconocido. //2-del autor.

Conexiones: Google// Antonino Alcornoque-EL HOMBRE QUE NO SABIA LO QUE QUERIA SER DE MAYOR. Novela de Antonio Parrilla Muñoz.